22/05/2021
Mi amigo Coyote (Coyotl)
Corría el año de 1969, en la época que se decía existía la dictadura perfecta, gobernada por el partido en ese entonces revolucionario institucional (PRI), eventos dolorosos eran los que existían después de la masacre de Tlatelolco en 1968, y gobernaba en ese entonces Gustavo Días Ordaz. Mi padre era oriundo del estado de Oaxaca, lugar en el que creció con una inmensa pobreza, más sin embargo siempre procuro a la familia, en sus constantes viajes a ese lugar, su pueblo de San Juan Tepozcolula, comercio para adquirir dos animales no domesticables, coyotes, que se encontraban en una etapa temprana, talvez un mes de nacidos, cabe decir que era amante de los animales, de tal forma que tuvo conejos, gallinas y borregos, cuando llego a casa en ciudad Nezahualcóyotl eran una novedad en el naciente municipio, y así las cosas hubo una etapa en la que dichos animales causaron problemas en la comunidad debido a su intenso carácter, motivo por el cual el dueño de ellos, es decir mi padre, decidió vender a uno de ellos, y en ese entonces, Carlos Hank González, aquel que decía que un político pobre, es un pobre político, él fue un profesor de una escuela primaria en Nezahualcóyotl y fue quien adquirió y compro uno de estos animales, el otro quedo en casa pero indomesticables como lo he dicho, causo problemas porque la gente se acercaba por esa curiosidad de tal forma que un día llego un avecindado para tratar de acariciar al coyote que quedaba, reitero que el animal me tenía aprecio y en su inquietud de alguna forma me respetaba como su amo, mas sin embargo a personas ajenas, resaltaba su instinto salvaje, así pues dicho personaje se encantó con el animal y manifestándole yo que no era nada agradable que lo acariciara o incluso se acercara a él porque era peligroso, no me hizo caso y surgió un problema tremendo porque al acercársele le mordió la faz de la cara, provocándole diversas heridas, lo que provoco grandísimo conflicto en la familia, mi señora madre no acepto la adopción de ese animal, un día lo dejo suelto y huyendo, persiguiendo su libertad, no sé dónde fue en ese entonces en ciudad Nezahualcóyotl, pero si, lo cierto es que de noche se escuchaba su canto, su aullido a lo lejos y ya nunca supe más de mi amigo coyote
(Esta historia es verídica) Carlos.Hank Rhon
GOMER REYES VAZQUEZ

22/05/2021